Existen muchos motivos para dar un masaje: aliviar el dolor de cabeza, disminuir las consecuencias de un entrenamiento muy fuerte, luego de un día laboral muy agotador. O simplemente el deseo de mimarse regalándose unos minutos lejos del estrés.
El masaje es una herramienta de oro. Sirve contra el estrés, facilita la relajación del cuerpo y la mente, brinda nueva energía, disminuye el dolor, posibilita una recuperación más rápida de los músculos exigidos y puede ser utilizado preventivamente en el deporte, para evitar dolores musculares.
Muchas veces utilizamos naturalmente el masaje; cuando nos frotamos con las manos tibias suavemente sobre el abdomen si tenemos problemas intestinales; o cuando masajeamos por un minuto nuestras sienes si nos duele la cabeza.
La tensión se acumula en el cuerpo. El masaje ayuda a relajarse física y mentalmente. Y eso es algo que a todos nos viene bien. El cuerpo y la mente están en estrecha relación.
La tensión se acumula en el cuerpo. El masaje ayuda a relajarse física y mentalmente. Y eso es algo que a todos nos viene bien. El cuerpo y la mente están en estrecha relación.
Si nos exigimos demasiado, tanto física como mentalmente, el cuerpo se defiende. En la medida en que uno vuelve a aflojar músculos que reaccionan tensándose, no sólo se aflojará el cuerpo, si no que también se podrá relajar la mente. Todo parece volver a circular nuevamente. Lo que estaba bloqueado vuelve a entrar en movimiento. Hasta las emociones acumuladas pueden soltarse a través de un masaje.
Si usted simplemente se lo permite, también se sentirá liberado de la tensión interna. Así, el masaje trabaja favorablemente sobre el cuerpo, la mente y el sentir.

